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Disfunción eréctil
INTIMARA BY DRA. MAITE FERNÁNDEZ

Disfunción eréctil según tu etapa: de los 30 a los 70 (y qué hacer en cada caso)

Índice

La disfunción eréctil no impacta igual a los 30 que a los 60. La edad cambia el origen del problema, la manera de vivirlo y el tratamiento que realmente funciona. Lo que no cambia es esto: no es tu culpa, no estás solo y tiene solución, especialmente cuando se aborda con un enfoque médico completo como el que realizamos en Clínica Intimara.

La disfunción eréctil también te afecta por dentro. Porque no solo altera tu cuerpo, sino también altera tu manera de mirarte en el espejo, tu seguridad y hasta tu forma de relacionarte.

Quizás te quedas recordando cómo “no salió como debía”. Que cada vez que se acerca un momento íntimo, en vez de deseo aparece el miedo, una presión silenciosa, una vocecita que dice: “¿Y si vuelvo a fallar? ¿Y si me pasa otra vez?”

Y no lo cuentas porque te da vergüenza y porque te dices que “ya se pasará”. Pero por dentro lo sientes: la confianza no es la misma, la espontaneidad tampoco, y una parte de ti empieza a evitar situaciones que antes te hacían sentir bien.

La disfunción eréctil también toca la relación de pareja: quizá notas que te alejas un poco, que estás más irritable, que intentas controlar cada detalle para que “esta vez funcione”. O quizá estás soltero y te da miedo iniciar algo nuevo porque piensas que no vas a estar a la altura.

Todo esto es más común de lo que imaginas. Y lo más importante: tiene explicación, tiene tratamiento y puede mejorar, independientemente de tu edad y del tiempo que lleves así. 

En Clínica Intimara lo vemos cada día. Hombres que llegan preocupados, inseguros, tensos y salen con un diagnóstico claro, un plan de acción y, sobre todo, con la sensación de que por fin alguien entiende lo que les está pasando.

Porque este no es un problema de virilidad. Es salud, es bienestar y calidad de vida. Y merece que lo abordemos como tal.

 

Disfunción eréctil entre los más jóvenes (25–40): ansiedad, estrés, porno y hábitos

En hombres jóvenes, la disfunción eréctil suele aparecer como un sobresalto inesperado: un fallo puntual que se convierte en miedo, y ese miedo en más fallos. No suele ser un problema vascular ni hormonal; aquí predominan:

  • Ansiedad de rendimiento
  • Estrés laboral o personal
  • Hiperestimulación por consumo de pornografía.
  • Alteraciones del sueño o del peso 
  • Alcohol o tabaco

El resultado emocional es siempre el mismo: sienten que “no deberían fallar”, que algo grave les pasa o que han perdido masculinidad. Y no: lo que está fallando no es el cuerpo, sino el sistema nervioso en modo alerta.

En estas edades, el tratamiento suele enfocarse en:

  • restaurar la respuesta natural del cuerpo,
  • abordar la ansiedad,
  • mejorar hábitos básicos (descanso, ejercicio, reducción de tóxicos),
  • y, cuando es necesario, tratamientos médicos regenerativos que mejoran la erección incluso en jóvenes.

En este caso, un tratamiento específico para mejorar la erección es lo más apropiado. Y en Clínica Intimara abordamos estos casos de forma integrativa y regenerativa consiguiendo grandes resultado. Aquí tienes toda la información sobre nuestro tratamiento para la mejora de la erección

 

Disfunción eréctil entre los 40–55 años: vida real, factores mixtos y salud en segundo plano

Entre los 40 y 55 años, la vida se vuelve intensa y el cuerpo empieza a notarlo. En este grupo, la disfunción eréctil a los 50 suele tener un origen mixto: ya no es solo una mala noche o un episodio puntual, sino la acumulación silenciosa de varios factores que convergen a la vez. Aquí es donde el estrés crónico y los primeros signos de deterioro vascular empiezan a hacer su trabajo sin que te des cuenta, aumentando también el riesgo cardiovascular.

En esta etapa suelen coincidir:

  • Estrés crónico que no baja nunca y afecta directamente a la respuesta sexual.
  • Sobrecarga laboral y carga mental que dejan sin energía ni deseo.
  • Menos tiempo para cuidarse, menos deporte, peor descanso.
  • Cambios en la relación, menor libido o más tensión emocional.
  • Primeros signos de deterioro vascular, que afectan a la rigidez y duración de la erección.
  • Factores metabólicos que aparecen en esta franja (colesterol, hipertensión, resistencia a la insulina).

Lo que más pesa no es el fallo en sí, sino lo que ocurre después: el hombre de esta edad tiende a culparse. Se dice que “debería poder con todo”, que es temporal, que “ya volverá a funcionar”. Evita hablarlo para no preocupar a su pareja, o evita la intimidad para no exponerse otra vez. Eso erosiona la autoestima y crea distancia emocional sin quererlo.

El estrés, además, actúa como un interruptor constante: apaga el deseo, activa la alerta, dificulta la erección y hace que cada encuentro sexual se convierta en un examen. No es extraño que muchas parejas empiecen a sentirse desconectadas sin saber realmente por qué.

Por eso, en esta franja usamos siempre un enfoque combinado:

  • Revisión hormonal completa para detectar desequilibrios.
  • Estudio vascular específico para medir el riesgo cardiovascular y la calidad de la circulación del pene.
  • Análisis emocional: estrés, ansiedad, relación de pareja, autoestima.
  • Estilo de vida: sueño, peso, tóxicos, deporte, inflamación.
  • Tratamientos regenerativos cuando es necesario para mejorar la microcirculación y la rigidez.

En Clínica Intimara valoramos cada caso con precisión y creamos un plan personalizado según tus síntomas, tu etapa vital y tus objetivos reales. Aquí puedes leer más sobre nuestros tratamientos para la disfunción eréctil.

 

Pasados los 55: andropausia, salud vascular y cambios reales en el cuerpo

A partir de los 55, el cuerpo cambia de forma natural. Aquí, la disfunción eréctil suele estar profundamente vinculada a la andropausia (ese descenso progresivo de testosterona que muchos hombres viven sin saber nombrarlo) y a una serie de transformaciones fisiológicas que afectan directamente a la calidad de la erección. No es un fallo personal, no es “envejecer mal”: es biología, y merece ser entendida.

En esta etapa suelen aparecer:

  • Andropausia con impacto en la libido y en la rigidez.
  • Descenso progresivo de testosterona, que afecta energía, ánimo y deseo.
  • Aumento del riesgo cardiovascular, un factor clave que influye en la circulación del pene.
    Menor elasticidad vascular, haciendo más difícil mantener la erección.
  • Fármacos (para tensión, próstata, insomnio…) que pueden reducir la respuesta sexual.

Lo que más sorprende a muchos hombres no son estos cambios, sino la emoción que los acompaña: vergüenza. No lo cuentan, no lo preguntan, no lo comparten. Se callan incluso con su pareja como si no pasara nada porque viven la disfunción eréctil como un fallo personal, como si su valor o su identidad dependieran de su capacidad de “funcionar”.

Pero la realidad es otra: la disfunción eréctil a partir de los 55 puede ser uno de los primeros signos de un problema vascular. El pene es un órgano extremadamente sensible a la circulación, y cualquier alteración cardiovascular puede reflejarse primero en la erección antes que en otros síntomas.

Identificarlo a tiempo no solo mejora la salud sexual: puede proteger tu salud general a largo plazo.

En Clínica Intimara realizamos estudios completos que incluyen perfil hormonal, evaluación de salud vascular y análisis de hábitos de vida para entender exactamente qué está pasando y diseñar un plan eficaz y seguro. Aquí tienes más información sobre nuestros tratamientos para la andropausia.

 

Cómo podemos ayudarte: tratamientos para la disfunción eréctil que funcionan de verdad

Cada hombre necesita un abordaje distinto. La disfunción eréctil no se trata según la edad, sino según la causa: vascular, hormonal, emocional, muscular o mixta. Por eso en Clínica Intimara hacemos siempre una valoración personalizada, íntima y completa para entender qué está pasando realmente y diseñar un plan eficaz, honesto y adecuado para ti.

A continuación encontrarás los tratamientos más utilizados y con mejores resultados clínicos:

Ondas de choque de baja intensidad

Las ondas de choque focales (uno de nuestros tratamientos en Clínica Intimara) mejoran la microcirculación, regeneran vasos sanguíneos y aumentan la respuesta eréctil. Es uno de los tratamientos con más evidencia clínica y resultados consistentes en hombres de cualquier edad. 

Plasma enriquecido con factores de crecimiento

El plasma autólogo rico en factores de crecimiento regenera tejido, mejora la función vascular y potencia la erección desde dentro. Especialmente útil en hombres con disfunción eréctil por causas vasculares o mixtas.

Silla de electromagnetismo (EMSELLA)

La silla de electromagnetismo fortalece el suelo pélvico y mejora el control neuromuscular de la erección. Ideal para hombres jóvenes con ansiedad y para mayores con pérdida de tono.

Psicoterapia especializada

La terapia sexual y/o de pareja es fundamental cuando la causa principal es emocional: ansiedad de rendimiento, presión, expectativas, experiencias previas, miedo a fallar o impacto en la relación. Por eso en Clínica Intimara contamos en nuestro equipo con los mejores profesionales en psicoterapia sexual.

Medicina integrativa

La medicina integrativa ayuda a hacer una revisión de hábitos, suplementos específicos, sueño, inflamación y salud cardiovascular. El cuerpo responde mejor cuando todo el sistema está en equilibrio.

En Clínica Intimara utilizamos todos estos tratamientos de forma combinada y personalizada porque sabemos que cada hombre necesita algo distinto y que la combinación de varios propicia mejores resultados. Nuestro objetivo es darte un plan claro, efectivo y adaptado a ti para mejorar tu erección de verdad y ayudarte a recuperar tu seguridad y tu vida íntima sin frustraciones.

 

Cuándo pedir ayuda profesional (señales de alarma)

La disfunción eréctil no siempre aparece de golpe. A veces comienza con pequeños cambios que vas normalizando sin darte cuenta. Otras veces aparece después de un periodo de estrés, cansancio o preocupación. Y muchas veces, por vergüenza o miedo, se deja pasar demasiado tiempo antes de buscar ayuda.

Pero hay señales claras que indican que es el momento de pedir una valoración profesional:

  • La erección falla repetidamente, aunque antes no te pasaba.
  • Notas pérdida de rigidez, como si la erección no fuera tan firme como antes.
  • La erección no se mantiene el tiempo suficiente para una relación sexual.
  • Te cuesta más excitarte, incluso en situaciones que antes te despertaban deseo.
  • Has notado una bajada de libido que no sabes explicar.
  • Te sientes inseguro o ansioso en la intimidad, pendiente de si “funcionarás” o no.
  • Tienes factores de riesgo cardiovascular como tabaco, hipertensión, diabetes, colesterol alto o sobrepeso —todos ellos afectan directamente a la circulación del pene.

Si te reconoces en una o varias de estas señales, es importante no ignorarlas. No significa que tengas un problema grave, pero sí que tu cuerpo te está avisando de que algo ha cambiado y necesita atención.

No hace falta esperar a que “vaya a peor”. De hecho, la mayoría de tratamientos funcionan mejor cuanto antes se interviene, y muchos hombres recuperan la función eréctil y la seguridad con sencillez cuando se aborda a tiempo.

 

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Si estás viviendo cualquiera de estas situaciones, no tienes por qué hacerlo en silencio. En Clínica Intimara te ofrecemos una valoración íntima, profesional y confidencial, presencial u onlin, para entender qué está pasando y ayudarte con un plan claro y efectivo.

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